Ansiedad y alta sensibilidad, ¿cómo mejorarlo?

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La ansiedad es un estado que, con más o menos frecuencia, todos hemos padecido en nuestras vidas. Es un mecanismo de defensa, una especie de alerta que salta para nuestra supervivencia.

Es, desafortunadamente, algo común entre las personas altamente sensibles.

Por ello, en este apartado, abordaré por un lado distintos aspectos de la ansiedad, qué es, síntomas, su relación con la alta sensibilidad y qué puedes hacer tú si tienes episodios en tu vida diaria.

**NOTA: Antes de seguir, comparto mi visión desde el punto de vista personal. Este artículo no es científico. Si necesitas ayuda para tratar tu ansiedad, acude a un médico o psicólogo para recibir atención profesional.**

Ahora que esto ha quedado claro… ¿Listos? Vayamos por partes y hablemos primero de qué es la ansiedad y cuáles son sus síntomas habituales.

Definición de la ansiedad: ¿Qué es?

Si miramos la definición de ansiedad en el diccionario, ésta es la respuesta que nos da:

Estado mental que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad.

Tal y como hemos indicado al inicio del artículo, la ansiedad es un estado que en cierta medida todos padecemos en algún momento de nuestras vidas. Es un mecanismo de defensa que salta ante la amenaza, peligro o incertidumbre que detectamos en nuestro entorno.

La función de la ansiedad no es otra que garantizar nuestra supervivencia. Nos ayuda a mantener la alerta y a actuar en base a lo que consideramos necesario para garantizar nuestro bienestar.

Por ello, la ansiedad, en principio, no debería representar ningún peligro para nuestra salud. Es un mecanismo que cumple una función puntual en nuestras vidas.

En teoría, esto suena muy bien, ¿verdad? Pero, ¿qué sucede cuando se generaliza? ¿Y por qué hay personas que la padecen con más frecuencia?

Necesidad de control y seguridad

Leyendo el libro El poder del ahora, de Eckhart Tolle, aprendí que la ansiedad surge como una necesidad de controlar un futuro incierto.

Los seres humanos nos pasamos horas al día haciendo dos cosas:

  1. Pensar en qué podría pasar en el futuro: ¿Y si pierdo mi trabajo? ¿Y si mi pareja me deja? ¿Y si cancelan mi vuelo? ¿Y qué dirán?
  2. Quedarnos atascados en pensamientos/recuerdos del pasado.

Los pensamientos acerca del futuro tienen como raíz un sentimiento de inseguridad y falta de confianza. Desde el punto de vista espiritual, tenemos esta necesidad de controlar lo que pudiera pasar en el futuro porque no confiamos en que Dios/Universo/Fuente (como tú quieras llamarlo) nos cubre las espaldas. 

Tal vez, debido a algo que sucedió en nuestra infancia, nuestro ego ha construido una historia acerca de la realidad que percibimos y para controlar esa inseguridad, las alarmas saltan con la intención de protegernos.

Por ello, parte de nuestro desarrollo emocional y espiritual incluye volver a aprender a confiar en que todo nos sucede en esta vida para nosotros. 

persona sola en el paisaje
Persona ante un paisaje

Síntomas y causas de la ansiedad

Ahora que ya hemos cubierto qué es la ansiedad, vamos a abordar cuáles son sus síntomas más frecuentes. Puede que algunos te resulten familiares o sientas todos en distintos momentos.

1.Preocupación en exceso

Tu mente repite los mismos pensamientos una y otra vez con la intención de encontrar una solución. El problema es que, como se trata de algo que no existe en estos momentos, sino un supuesto posible en un futuro incierto, no tienes la solución ahora. Así que, tu mente sigue dándole vueltas a eso que te provoca inseguridad o incertidumbre.

En ocasiones, estos pensamientos (casi) obsesivos podrían impedirte llevar una vida normal.

2.Miedos

Los pensamientos continuos podrían tener como fuente un temor de que algo que no quieres que pase termine ocurriendo. Son temores relacionados con algo que ocurrió en tu infancia, como un abandono, alguna carencia que padeciste.

Basta con una situación familiar para que salte la alarma en tu interior.

3.Insomnio

Los pensamientos no cesan, ni siquiera cuando te acuestas en la cama. Es más, podría ser que por la noche estos pensamientos obsesivos y preocupación se agudicen.

Das vueltas y más vueltas en la cama intentando encontrar una solución, pero no la encuentras.

4.Inseguridad e inquietud

Todos los síntomas compartidos anteriormente parten de la idea de los pensamientos obsesivos.

La ansiedad también podría surgir como consecuencia de la inseguridad que sentimos, nuevamente porque no sabemos qué podría depararnos en el futuro.

5.Perfeccionismo

En este artículo hemos hablado de la alta sensibilidad y de cómo está relacionada con la ansiedad. Uno de los rasgos característicos de la Persona Altamente Sensible (PAS) es la tendencia al perfeccionismo. Esto, a su vez, hace que estas personas creen (creamos) estándares irreales que son imposibles de alcanzar.

¿Qué supone esto? Que el hecho de querer alcanzar este umbral del perfeccionismo, junto con la inseguridad de no sentirse suficientemente bueno provoque ansiedad.

Cómo curar la ansiedad

Eliminar la ansiedad por completo es prácticamente imposible, precisamente porque es una “herramienta” que nuestro cuerpo necesita para su supervivencia.

Sin embargo, sí que es posible aliviar los síntomas de la ansiedad para vivir una vida más plena. Estas son las prácticas que llevo a diario para reducir mis niveles de ansiedad:

1.Come sano

Puede parecer absurdo, pero nuestra dieta tiene una relación directa con cómo nos sentimos. Si todo lo que le metemos a nuestro cuerpo son hamburguesas de McDonald’s y cosas poco saludables, lo vamos a sentir en todos los aspectos de nuestras vidas.

Come sano. Cocina e ingiere productos que vengan directamente de la tierra. Las frutas y las verduras son una fuente alimenticia esencial para sentirse bien.

2.Haz ejercicio

Hacer ejercicio físico ayuda a soltar distintos químicos de nuestros cuerpos que nos ayudan a sentirnos mejor y más relajados.

3.Descansa

El sueño (o la falta del mismo) está directamente asociado con la ansiedad. Junto con hacer ejercicio de forma regular, dormir 7 u 8 horas diarias es algo esencial para sentirnos bien. Y no solo dormir esas horas, sino también descansar.

4.Medita

Está comprobado que meditar de forma diaria ayuda a reducir la ansiedad. Dedica, al menos, cinco minutos diarios a estar contigo.

Como ves, aprender cómo curar la ansiedad tiene mucho que ver con cuidar nuestra salud y nuestra mente. Sigue estas prácticas de forma diaria y verás cómo, con el tiempo, los síntomas van reduciendo. También recomiendo acudir a un profesional, ya que ellos pueden ayudarte a detectar patrones de los que tú podrías ser inconsciente.

2 Comments
  1. […] y la muerte. También existen otros tipos de dolor y sufrimiento psicológicos como pudieran ser la ansiedad, el enfado, la soledad o el […]

  2. […] buscamos algo, y no sabemos muy bien el qué. En realidad, los seremos humanos paz espiritual y armonía interior. Y esto es algo que conseguir si uno aprende como iniciarse en la […]

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